Promueve la salud y la tenencia responsable de mascotas

    Gustavo Elizaincín, director del Instituto Municipal de Sanidad Animal (IMuSA), sostuvo que con ese objetivo se realizan actividades educativas que en los colegios primarios y secundarios, explicamos cómo cuidar y alimentar al animal, y lo importante que son las vacunas y los antiparasitarios”.

    “Buscamos generar más conciencia, vemos más responsabilidad, se está empezando a producir un cambio”, sintetizó, y alertó sobre las tareas de inspección por maltrato animal, a partir de las denuncias que realizan los propios vecinos.

    En los últimos dos años, el IMuSA se encuentra desarrollando diferentes tareas en pos del cuidado y el respeto hacia las mascotas, siendo el único en Misiones y uno de los poco que existen en el país.

    En este sentido, un equipo de profesionales a cargo se dedica a la promoción y educación sobre la tenencia responsable de la salud animal, a la prevención de enfermedades zoonóticas (transmisibles de los animales al hombre), a la realización de diagnósticos de enfermedades y a la realización de tratamientos clínicos y quirúrgicos. Los posadeños pueden llevar allí a sus perros y gatos para la vacunación antirrábica a partir de los tres meses de edad, desparasitación, realizar el test de leishmaniasis, castraciones a partir de los seis meses de edad, tratamientos para curar la sarna y atención primaria de la salud.

    Con dos bases en funcionamiento, una en el Zaimán, ubicada sobre la Ruta 12 Km 5 ½ y la otra en avenida 115, entre las avenidas Tambor de Tacuarí y Centenario, el instituto cuenta con un prequirófano, dos quirófanos con cuatro mesas de cirugía, sala de esterilización de materiales, un laboratorio bioquímico y un consultorio clínico único en la región, caniles internos y externos y un depósito. Además, todas las semanas un Quirófano Móvil realiza recorridos en los barrios de la ciudad con atenciones veterinarias gratuitas que incluyen castraciones, las cuales pueden realizarse solo con turno previo por ser una práctica quirúrgica. Esta última actividad se complementa con los operativos de vacunación antirrábica y las a inspecciones en hogares con perros mordedores para corroborar que no tengan rabia.