Prevención del suicidio adolescente “Hay que promover la consigna NO ESTÁS SOLO”

La directora del establecimiento EPET 2 de la ciudad de Posadas, Silvia Tagniani, fue entrevistada en el programa “La palabra justa” (Radio Identidad 87.9) para relatar la experiencia de la reciente jornada interinstitucional que se organizó para abordar la problemática del suicidio adolescente, denominada “No estás solo: El suicidio puede prevenirse”.

La acompañó una alumna de la institución, Marililiam Grahl, una joven con activa participación en el tratamiento de la problemática con sus compañeros de estudios.

Al inicio de la charla, Tagniani recordó que “a raíz de los casos de suicidios adolescentes que se registraron el año pasado, a finales del mes de julio se hizo una prueba piloto con personal del Ministerio de Salud Pública, el apoyo de UNICEF y la participación de numerosa cantidad de instituciones municipales y provinciales. Se desarrolló una jornada en la que se organizaron 13 talleres de diverso tipo, y fue un éxito rotundo, participaron muchísimos chicos y ya nos preguntan cómo replicar esta experiencia en otras escuelas”.

Teniendo en cuenta que del 2 al 9 de septiembre se transita la semana previa al 10 de septiembre -“Día Mundial de la Prevención del Suicidio”- para el cual se organiza un evento de 8 a 18 horas en la Plaza 9 de Julio, de Posadas; la docente reforzó la idea de que “hay que promover la consigna ‘no estás solo’, para que los chicos y chicas sepan que siempre tienen gente alrededor que los puede ayudar, fundamentalmente en la escuela, donde el docente se va capacitando para detectar situaciones”.

Tras asegurar que “un alumno pasa a ser un hijo del corazón para un docente, ver mal a un chico nos lleva a dejar la clase y a atender lo que le pasa”, la directora del establecimiento indicó que “para hacer frente a estas situaciones necesitamos capacitarnos, porque cuando estudiábamos no imaginábamos encontrarnos con los problemas actuales, que son gravísimos. Hay que tomar partido y buscar ayuda para poder prevenir”, aseveró.

“Hay un antes y después de esta charla”

Teniendo en cuenta que el balance realizado sobre la jornada marcó muy buenos resultados, Tagniani contó que “los propios chicos nos piden una nueva jornada, desde otras escuelas nos preguntan cómo hicimos, y algunos padres van al colegio y me preguntan qué hacer”, instancia para la cual -agregó- “ahora contamos con una trabajadora social que, cuando hace falta, se comunica con una psicóloga del Ministerio de Salud Pública”.

“Los chicos se han soltado muchísimo a partir de este encuentro, de manera extraordinaria, y hay un antes y después de esta charla”, añadió.

Finalmente, instó a sus colegas y alumnos a “vestir nuestras escuelas de color naranja, el color que identifica el Día de la Prevención del Suicidio Adolescente, y hablar mucho entre todos sobre esta problemática”.

“Todo tiene solución, menos el suicidio”

Luego, Marililiam Grahl -alumna del EPET 2-, agregó un matiz particular a la charla, ya que aportó sin filtros muchas sensaciones de los adolescentes. “Estos talleres nos ayudaron mucho porque había chicos que se sentían culpables por no darse cuenta y poder ayudar. Para nosotros es difícil expresarnos, encontrar alguien con quien hablar, y pasamos por momentos difíciles a veces, porque sentimos que nadie nos va a escuchar y eso no es así. Docentes y preceptores siempre están atentos a nosotros, y cuando notan algo hablan con los compañeros para ver qué pasa”.

“Nos ayudaron mucho en esas charlas, encontramos un espacio para expresarnos y nos levantaron el ánimo, porque estábamos muy caídos. Se entendió que todo tiene solución, menos el suicidio, de eso no hay vuelta atrás”, agregó.

Señaló Grahl como los conflictos más comunes “los problemas familiares, entre padres y hermanos, o la pérdida de un ser querido, son golpes muy duros, y a veces esos problemas quedan en nosotros y vamos sumando otros. Como adolescentes a veces no aguantamos esas dificultades y se llegan tomar decisiones equivocadas”.

“Por eso -sostuvo al finalizar- le aconsejo a los adultos que hablen más con sus hijos, que les pregunten cómo están, qué les pasa, porque los se enfocan más en las cosas que quieren comprar mientras los adolescentes pasan por una etapa muy difícil”.