Los seis mejores Boca-River de los últimos 30 años en La Bombonera

Boca-River, River-Boca siempre es un partido especial y es esperado por los hinchas con una ansiedad inusitada. En Télam elegimos seis de los mejores superclásicos de los últimos 30 años que se jugaron en la Bombonera por torneos locales. Leé también grandes anécdotas del superclásico.

1) Un triunfo de campeón. El 11 de octubre de 1992, Boca, que iba puntero, se impuso por 1-0 en la décima fecha y ese triunfo le permitió sacarle más diferencia a River para luego obtener el campeonato que se le negaba desde 1981, en lo que es la racha más larga sin títulos en la historia del club de la Ribera.

El único gol lo anotó Sergio “Manteca” Martínez a los 22 minutos del primer tiempo. En el complemento, el árbitro Juan Carlos Loustau sancionó un dudoso penal por falta de Alejandro Giuntini a Ariel Ortega. Hernán Díaz lo pateó y atajó Carlos Fernando Navarro Montoya. El recuerdo trae a la memoria al arquero de River, Ángel Comizzo, siguiendo las alternativas del penal de espalda a la ejecución con una radio que le tiraron desde la tribuna.

2) El primero de 1994. Ese fue un gran año para River, tanto en sus resultados generales como en el torneo aparte que juega con Boca. Si bien en el Clausura el campeón fue Independiente, el conjunto de Núñez se impuso por 2 a 0 a su eterno rival en el cotejo que disputaron por la sexta fecha con goles de Ariel Ortega y Hernán Crespo. Lamentablemente el encuentro también quedó en la historia porque fueron asesinados dos hinchas del Millonario: Walter Vallejo y Ángel Delgado.

3) El segundo del ’94 con goleada incluida. El gran partido de ese año se disputó el 11 de diciembre de 1994 y por la penúltima jornada, en el primer torneo que dirigió Américo Gallego. River llegó a La Bombonera puntero e invicto y superó ampliamente al equipo que por ese entonces dirigía César Luis Menotti. Fue 3 a 0 con goles de penal de Enzo Francescoli y de Marcelo Gallardo y otro de Ariel Ortega. River obtendría el Apertura 1994, el vigésimo cuarto título de su historia. Y por primera vez, se coronaba invicto.

4) El superclásico de los piquitos. El 14 de julio de 1996, Boca, con Diego Armando Maradona y Claudio Paul Cannigia, derrotó por 4 a 1 a River, que venía de salir campeón de la Copa Libertadores de América, por la fecha 16.

El “Pájaro” convirtió 3 tantos y Maradona cumplió la promesa que había lanzado en la semana: “Si Cani le hace un gol a River, le doy un piquito”. Ese día quedó en el recuerdo porque la hinchada de Boca elevó al Olimpo de los ídolos a Cannigia.

Además, el también conocido como “el hijo del viento” y ex jugador del Millonario, declaró cuando finalizó el partido: “Yo siempre quise estar en el corazón de la gente de Boca, y creo que hoy he cumplido un sueño. Haberle hecho tres goles a River es un placer”.

5) La vaselina de Rojas. El 10 de marzo de 2002, por la sexta fecha del torneo Clausura, se enfrentaron bajó una intensa lluvia en La Bombonera. River llegaba invicto, pero en la fecha previa apenas había empatado con Nueva Chicago de local. Al conjunto de Núñez lo dirigía Ramón Díaz, y a Boca, el entrenador que había conseguido aquél título de 1992 y que hoy conduce la selección uruguaya: el Maestro Oscar Tabárez.

La superioridad de los Millonarios fue abrumadora, y se fueron al descanso 2 a 0, gracias a los goles de Esteban Cambiasso y Eduardo Coudet. Pero la sorpresa llegaría a poco de finalizar el encuentro. El argentino nacionalizado paraguayo Ricardo Rojas pasaría a la inmortalidad en el firmamento riverplatense a dos minutos del final cuando pasó al ataque y cerca del borde del área, definió con una ‘vaselina’ -de ahí en adelante ese sería su apodo- y convirtió el 3 a 0 final. Ese fue su único gol en primera división.

6) Guillermo, el héroe del superclásico. Por la undécima fecha del torneo Clausura 2006 igualaron 1-1, pero Boca lo vivió como un triunfo. Ernesto Farías abrió el marcador para River a los 39 minutos del primer tiempo, que con el triunfo se aseguraban la punta de la tabla de posiciones. Guillermo Barros Schelotto esperaba su momento en el banco, hasta que Alfio Basile decidió su ingreso faltando 10 minutos.

En ese momento River se quedó con dos hombres de más por las expulsiones del arquero de Boca, Roberto Abbondanzieri  y de Juan Krupoviesa, quien se fue ovacionado tras aplicarle una durísima patada a Daniel Montenegro, que tuvo que ser reemplazado. A segundos del final, cuando Guillermo se metió en el área, buscó y encontró el penal. Y Palermo lo tradujo en gol. Luego, el equipo de Basile ganaría los últimos 7 partidos de forma consecutiva y se adjudicaría el torneo.

Fuente: Télam.