“La Primavera”, un lugar donde conviven historias de amor y de tristeza

Ubicado en el barrio San Jorge de la ciudad de Posadas, abre cotidianamente sus puertas a más de 120 adultos mayores, la mayoría en situación de vulnerabilidad. En estos momentos, necesitan ayuda de la población para poder construir su huerta.

En la tarde del viernes, la Agrupación Renovadora MITA’Í visitó el club de abuelos “La Primavera”, ubicado en el Barrio San Jorge de la ciudad. Allí, les acercaron canastas navideñas, ropas y artículos de aseo personal para colaborar. Además, charlaron con ellos, quiénes no dudaron en compartir más de una anécdota.

El Club, se mantiene desde hace 25 años gracias al aporte de la Asociación Jardín de los Niños.

Actualmente viven allí 10 abuelos, la mayoría en situación de vulnerabilidad. Mabel Martínez, una de las encargadas del lugar, explicó que ofrecen el servicio de comedor de lunes a viernes, festejan los cumpleaños, realizan talleres de pintura, tejido, teatro, costura, y organizan viajes, todo gracias a las donaciones que reciben y el amor de cada voluntario. Cotidianamente, cerca de 120 abuelos mayores se acercan cada mediodía a disfrutar de los ricos almuerzos que preparan las coordinadoras.

Teresa, una de las abuelas pioneras del lugar, relató emocionada: “el club es más que nuestro hogar. Yo perdí a mi hija, y gracias al apoyo de todos, soy re feliz y no pienso dejarlos nunca”. Por otro lado, Alvina, una “nana” italiana de 88 años, confesó que le gusta mucho comer “picolé”.

“Todos los abuelos que están acá, vienen por necesidad. Tratamos de darle todo lo mejor, todo lo que podemos, pero hay veces que no alcanza. No tienen un sueldo bueno, todo lo contrario; tienen un pequeño recurso, jubilaciones y otros directamente, no tienen nada”, explicó Mabel.

“La mayoría de los familiares vienen, pagan y se van. Es lamentable ver como hijos y nietos se olvidan de sus padres y abuelos. Ellos, sobreviven gracias al afecto que reciben en el club. Ojalá, pudieran tomar conciencia que en algún momento formaron parte de sus vidas y que así, como ellos no los olvidan, esperan que no se olviden de ellos”, expresó la referente de la Agrupación MITA’Í, Paula Schapovaloff.

En estos momentos, los abuelos están armando su huerta propia y necesitan muchas semillas y plantines, ya que gracias a ello, pueden consumir alimentos más sanos y abaratar costos. De igual manera, Mabel señaló, que la mejor colaboración que pueden recibir es la compañía, el afecto, la predisposición de la gente para ayudarles a limpiar o de profesionales que puedan ayudarles a reparar cosas. Pero primordialmente, están a la espera de su familia, de algún afecto con quienes compartir sus historias de vida.

Fuente: Prensa Mitaí Renovadora.