Enviarán una misión que orbitará el sol

Solar Orbiter ya cuenta los días. La nave espacial, un proyecto conjunto entre Europa y Estados Unidos, terminó los preparativos en el centro de pruebas y está lista para partir al espacio en las primeras horas del 6 de febrero.

Lejos de casa, comenzará un largo y sinuoso camino en el que usará la gravedad de Venus y la Tierra para elevar su órbita sobre los polos del sol. Allí recogerá una colección de datos para comprender mejor su actividad y, sobre todo, aprender a defendernos mejor de las peligrosas tormentas solares.

Las últimas pruebas esenciales verificaron que sus mecanismos responden a la perfección para soportar las vibraciones del lanzamiento y dos de las mayores exigencias en el espacio: el vacío y los extremos térmicos.

Una vez lanzado, seguirá un camino elíptico alrededor del sol hasta posicionarse dentro de la órbita de Mercurio. Las temperaturas serán extremas: mientras que las partes de la nave orientadas al sol sufrirán más de 500°, una radiación 13 veces más intensa que la de los satélites en órbita terrestre, otras permanecerán en heladas sombras de -180°.

Durante la fase de crucero inicial, Solar Orbiter irá realizando maniobras para precisar su trayectoria y calibrará sus instrumentos de cara a su primer paso cerca del sol, que tendrá lugar en 2022. El hecho de que utilice la gravedad del planeta para alterar su órbita es clave: como luego de cada encuentro con Venus aumentará su inclinación orbital, podrá observar y tomar imágenes de regiones polares aún desconocidas.

Fuente: Ámbito.