Desarrollan una aplicación para identificar rápidamente casos sospechosos de COVID-19

La expectativa es mejorar la accesibilidad, disminuir tiempos de espera y los posibles contagios en el primer nivel de atención. Esta herramienta informática podrá ser utilizada por promotores de salud, agentes sanitarios, personal administrativo y de seguridad. Surgió de un equipo multidisciplinario de la Universidad Católica de las Misiones, recibió el aval de la Agencia Misionera de Innovación y fue seleccionado para financiamiento nacional por 250 mil pesos.

En primera instancia prevén una etapa de muestreo para probar la herramienta. También contemplan la capacitación del personal y, por último, transferir la tecnología al sistema público de salud. La capacidad instalada podrá emplearse en otras enfermedades emergentes.

La responsable del proyecto, docente de la UCAMI y especialista en medicina general y familiar, Viviana Ramírez, explicó en qué radica la iniciativa, cómo la desarrollan y cuáles son sus potencialidades.

“Es una herramienta informática destinada al triage primario en la provincia de Misiones que surgió de un grupo de 27 docentes y estudiantes de las facultades de Medicina y Ciencias Sociales de la UCAMI, en el marco del COVID”, detalló.

Los motivó participar “en diferentes reuniones internacionales vinculadas con el trabajo y la importancia del equipo de atención primaria al ser el primer contacto con las personas que acuden con síntomas respiratorios”, especificó.

El triage es una herramienta de clasificación de pacientes que se utiliza habitualmente en el ámbito de la emergencia. En este caso –amplió- “pensamos en adaptar esta misma estrategia para un centro de atención primaria o un hospital de baja complejidad”.

La aplicación puede instalarse en teléfonos móviles y otros dispositivos: “consiste en una serie de preguntas que guiarán al usuario; con base en las respuestas permitirá saber a dónde dirigir al paciente y también obtener datos para control o seguimiento”, contó la profesional que también se desempeña como médica asistencial en el Caps 32 de Itaembé Miní, barrio de Posadas.

“El beneficio para el Caps es evitar que la persona que consulta por síntomas respiratorios espere en el mismo espacio que el resto de los pacientes: porque a los centros de salud acuden las embarazadas para control, familias con niños para vacunarse o adultos que deben retirar medicamentos para tratamientos crónicos”, consideró.

A partir de esta realidad –indicó- “es necesario identificar precozmente a los pacientes con síntomas sospechosos, realizar una adecuada clasificación y minimizar los riesgos de diseminación y contaminación a los integrantes del equipo de salud”.

Además, “contar con esta herramienta permitirá tener un registro fácil y rápido para la gestión y toma de decisiones”.