De Misiones a Europa, a realzar los valores humanos

Siempre nos sentimos orgullosos/as por los deportistas, famosos y/o políticos que son embajadores argentinos en el mundo. Pero no solo de estos ámbitos provienen aquellas personas que llevan nuestra bandera bien en alto. Este es el caso de Verónica Gómez Ferreira, un mujer, una madre, una esposa, una hija, que se crió en el ámbito religioso, en el de la Fe evangélica.

En noviembre pasado, Verónica acompañó a su hermana Damaris (cantante) a São Paulo en una conferencia internacional, donde la menor cantaría sus alabanzas ante representantes de todo el mundo.

Allí, en donde iba solo como acompañante, Verónica fue víctima de una serie de circunstancias (o causalidades) que derivaron que esos representantes del mundo conocieran lo que realmente ella es.

Una mañana de ese pasado noviembre, su padre, Pastor Rito, debía dar a conocer la obra que lleva adelante en Garupá con la Iglesia Misión Siloé. Mas, por un problema de alergias, el padre debió quedarse a reposar, y fue ella, la hija, quien tomó el manto de responsabilidad sobre sus hombros, y se preparó para hablar de su iglesia ante todos.

“Yo creí que no me dejarían hablar”, reconoció Verónica, a quien le permitieron los cinco minutos (como a todos) para que informara sobre qué y cómo estaban trabajando en su ciudad. Tras los primeros cinco minutos, tuvo el permiso de seguir hablando. Pasaron otros cinco minutos. Luego otros cinco minutos. Y también otros cuantos minutos más.

La humildad y sinceridad con la que esta mujer de Garupá detalló las tareas que llevaron adelante para mantener en pie a su iglesia, hicieron que muchos posaran su atención en ella.

Ya por la noche, su marido fue abordado por un pastor proveniente de Portugal, quien le manifestó lo maravillado que quedó con las palabras de su esposa, y le realizó la invitación para que predique en Europa.

Luego de un análisis familiar (también es madre de una niña de cuatro años), aceptó la invitación. Es por ello que el próximo miércoles, 26 de abril, Verónica estará partiendo con destino a Portugal, en donde predicará en Oporto -y otras ciudades portuguesas-, Róterdam, París, y Madrid, y con la posibilidad de llevar sus reflexiones también a suelo londinense.

En diálogo con el #InformativoSiloé, Verónica contó que “Me crié en Garupá. Vengo de una familia muy humilde. Desde muy niña, con mis hermanos vendíamos pan casero en la calle”. “Gracias a Dios tuve la oportunidad de estudiar, y el evangelio me abrió la puerta de muchos lugares, para poder entender muchas cuestiones de la vida”, agregó ella, sin olvidar el esfuerzo hecho por sus padres para que se pudiese formar intelectual e espiritualmente.

Al ser consultada en la temática de su prédica en el viejo continente, Verónica detalló que “yo me centro mucho en realzar los valores del cristianismo”.

“En nuestro país una cuestión muy básica de los problemas pasa por el rechazo de los valores”, identificó Verónica, en un análisis de la situación social y moral de la Argentina (y de Latinoamérica).

También, ella reconoce que “soy muy crítica de todo el negocio que se hace con el evangelio. Mi predica y mensaje se basa en diferenciar en dónde está el negocio y en dónde están las verdaderas personas que quieren ayudar a los demás.”

En esta reflexión de Verónica, también toca la cuestión de la honestidad de las personas, un valor que cada vez está puesto más en duda. Más allá del concepto de honestidad, ella menciona la cuestión de la “integridad humana”.

Verónica explica que “yo no creo en las clases sociales. Entiendo que el que es rico trasgrede la ley por que tiene el dinero para pagar; y el pobre hace lo mismo porque se siente abandonado”.

“Ricos y pobres no existen. Hay diferencias entre buenos y malos. No hay virtudes por ser pobres y pecados en ser ricos”.

“El problema está en que la gente ha dejado en ser honesta”.

Duros son los conceptos que sostiene esta mujer, pero que nada están alejados de la realidad.

Es que por más inclinación religiosa o espiritual que tengan las personas, la honestidad es parte principal para que que cada uno haga lo que corresponda, y haga hacer que los demás realicen lo que corresponda, sin dañar al prójimo.

“Hay que tener esa cuota de moral, que nos permita identificar que ser buenos e íntegros es un valor indiscutible que nos va a llevar a cualquier puerto y a ser exitosos”, afirmó Verónica. También aclaró que “ser exitosos es poner la cabeza en la almohada y poder dormir tranquilos, sabiendo que hicimos lo correcto”.

Sin dudas que en una semana tendremos a una gran representante de Garupá dando vuelta por Europa, predicando desde su Fe evangélica, pero transmitiendo los valores que les enseñaron sus abuelos, sus padres, y que seguramente ella misma enseñará a sus hijos y nietos.

Sin dudas que los garupasenses debemos sentirnos orgullosos que tener gente así, que vea el lado positivo de la vida, y que intenta hacer un mundo mejor desde su lugar.

“No importa el lugar de donde vinimos, sino el lugar a donde vamos”, una reflexión que ella misma hace, y que trasciende cualquier credo.

“Espero representar a mi ciudad y a mi provincia de la mejor manera”. Seguramente que así será.

Fuente: Informativo Siloé.