Cumbre del G20 logró declaración final

Luego una Cumbre de Líderes, diecisiete bilaterales, una cena de gala, y un megaoperativo de seguridad, la primera vez del G20 en Argentina (y en América Latina) finalizó como era de esperarse, con un austero acuerdo de consenso.

Los magros avances que presentó el texto no fueron una novedad para nadie que siguiera el tema de cerca. Y es que, en lo que parece ser ya una constante de los últimos cónclaves internacionales, los países asisten a una crisis respecto a los espacios de resolución de conflictos.

Los “problemas” que el G20 mencionó en su texto final no son nuevos. Si bien esta vez no se habló de proteccionismo y se evitó toda condena al mismo, los países miembros acordaron una reforma de la Organización Mundial de Comercio (OMC), aunque no dieron detalles acerca del cómo. La tarea quedará para hacer en Japón, que será anfitrión del grupo en 2019.

“El comercio internacional y la inversión son importantes motores del crecimiento, productividad, innovación, creación de empleo, y de desarrollo. Reconocemos la contribución que ha tenido el sistema multilateral de comercio a este fin”, reza el texto. Al mismo tiempo, señala que “actualmente, el sistema no cumple con sus objetivos y hay espacio para mejorar”. A minutos de publicarse el documento el titular de la OMC Roberto Azevedo dijo que trabajará para garantizar las modificaciones “resguardando los intereses de todos”. Pero los resultados no se esperan pronto.

“Construyendo consenso para un desarrollo justo y sostenible”, tal es el título del comunicado, recibe “con satisfacción el fuerte crecimiento económico mundial” aunque reconoce que ha disminuido “la sincronización entre países”.

Hace sólo una cumbre atrás, mientras en Alemania las protestas en las calles se incrementaban, los líderes de los países del G20 endurecían su brecha interna mientras se desataba la “guerra comercial” entre Estados Unidos y China.

En esta oportunidad, el tono de la polémica bajó un poco, pero no tanto. La Cumbre de Líderes osciló entre las declaraciones que se hacían puertas adentro, y las vertidas en las redes sociales. Tal es así, que el evento no había comenzado ya se desataba el primer cruce, cuando la vocera de Donald Trump, Sarah Sanders, sostuvo que en la bilateral con Mauricio Macri ambos mandatarios acordaron “enfrentar los desafíos regionales” entre ellos “la actividad económica depredadora de china”.

Fuente: Ámbito.