Crisis: La industria de la madera prevé una caída del 10% en 2018

Debido a la escasa rentabilidad que viene experimentando por la fuerte caída de las ventas y por los mayores costos, la industria maderera estima que este año, cerrará con una caída en su producción cercana al 10%.

Según una encuesta impulsada por la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA), el 60% de las empresas del sector foresto industrial señala que su producción cayó más del 5% en 2018 y el 64% expresó que las ventas cayeron más del 10 % este año. Además, se registraron numerosos casos de empresas con caídas de más del 40% en sus ventas, con la consiguiente disminución de personal.

Este relevamiento, que alcanza anualmente a 500 empresas madereras de todo el país, fue presentado en un reciente Congreso Maderero que se hizo en Buenos Aires. En ese ámbito, la debilidad del sector para sostener los puestos de trabajo, fue una de las mayores preocupaciones manifestadas por el sector.

“El empresario sabe cuánto vale tener un empleado capacitado en el oficio y busca retenerlo”, señala Pedro Reyna, presidente de FAIMA. “Sin embargo, la crisis actual es suficientemente intensa para tener implicancias laborales y las empresas comenzaron a disminuir su dotación, por lo que vemos con mucha preocupación esta situación”, señaló el directivo.

A la caída de ventas se le suma un gran aumento de los costos: “las tarifas, la tasa de interés exorbitante y destructiva de la cadena de pagos y el aumento de los insumos dolarizados”, enumera Reyna. Con ventas en baja y costos que se disparan la actividad carece de rentabilidad, lo que posterga la toma de decisiones de inversión que apuntalen y traccionen, explica.

Por eso, desde la federación, las empresas están impulsando un conjunto de medidas para pedirle al Gobierno. Los reclamos del sector van desde la posibilidad de relanzar la Línea de Crédito de Inversión Productiva (LCIP), para incentivar a la industria hasta nuevos estímulos para impulsar la demanda.

Sería necesario, según Reyna, “la revisión de las tasas de los programas bajo la modalidad Ahora 12 que puede bajar costos y volver accesibles los productos”, explica. Como también que los supermercados pudieran ofrecer bajo estas modalidades, nuestros productos”, concluyó.

Fuente: Clarín.com