Créditos UVA: Quienes los tomaron en 2016 ahora deben más del doble

La situación de las cerca de 120.000 personas que sacaron un crédito nominado en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA) empeora día a día. La incesante inflación aumenta el capital adeudado a gran velocidad mientras catapulta el monto de las cuotas. Así, una familia que tomó uno de esos préstamos hace sólo tres años hoy debe 132% más que entonces. Con proyecciones para el IPC 2019 en constante aumento, el panorama recrudece.

La situación de las cerca de 120.000 personas que sacaron un crédito nominado en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA) empeora día a día. La incesante inflación aumenta el capital adeudado a gran velocidad mientras catapulta el monto de las cuotas. Así, una familia que tomó uno de esos préstamos hace sólo tres años hoy debe 132% más que entonces. Con proyecciones para el IPC 2019 en constante aumento, el panorama recrudece.

Fundado en la necesidad de revitalizar el crédito, el Gobierno lanzó este mecanismo en 2016 con la promesa de cuotas accesibles que se actualizarían en línea con una inflación que bajaría progresivamente. Pero ocurrió todo lo contrario. Y la UVA, valuada al comienzo en $14,05, se disparó 156% hasta los actuales $35,97. De esta forma, también agigantaron las deudas y las cuotas.

Según cálculos del analista financiero Christian Buteler, una persona que tomó un crédito UVA por $1.000.000 a 20 años el 31 de marzo de aquel año pagaba al comienzo $7.915 y en abril de 2019 pasó a pagar $19.469. En cambio, alguien que sacó un crédito “Mi casa” del Banco Nación (con tres años de cuota fija y luego variable) por el mismo monto y plazo, la otra opción vigente en ese entonces, pagó $12.435 hasta marzo y recién el último mes pasó a pagar $20.426. Desde marzo de 2018 hasta el mes pasado los hipotecados UVA pagaron más que personas de mayor poder adquisitivo, que en su momento pudieron acceder a un préstamo con cuotas iniciales 57% más altas.

El contraste se observa aún más claro en el capital adeudado. Del monto inicial de $1.000.000, el hipotecado tradicional logró recortar su deuda a $965.554 con los pagos realizados hasta ahora. En cambio, el hipotecado UVA pasó a deber $2.320.718. “Comenzó con una deuda de 71.174 UVAs y hoy debe 65.520. El saldo en UVAs baja todos los meses, pero la inflación hace que su valor en pesos vuele”, explicó Buteler.

Medida en dólares, también hay una gran diferencia entre ambos casos: ambos empezaron con una deuda de u$s67.517 pero en el crédito tradicional ya bajó a u$s21.361, mientras que en el préstamo en UVAs apenas retrocedió a u$s51.343.

“El gran problema es la inflación. Mientras siga esta dinámica de 4-5% mensual, la acumulación de esa suba en la cuota o en la propia deuda las continúa disparando”, advirtió el analista. Así, incremento de las proyecciones de inflación son una mala noticia hacia delante. Por ejemplo, en el Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA de abril los analistas de la city elevaron sus estimaciones para el IPC 2019 a un promedio del 40%, cuatro puntos más que el mes anterior.

Con el poder adquisitivo en pleno declive, las cuotas ganaron peso en los ingresos familiares. Sólo en 2018, el salario real cayó 12,1%, según datos del Indec. Los números difundidos por el Ejecutivo muestran que, producto de ese deterioro, la relación cuota-salario pasó del 25% al 28% en la media de los deudores. Esto significa que, según la evolución que hayan tenido las paritarias de cada uno, el ratio supera largamente el 30% en algunos casos.

Los gobiernos nacional y bonaerense lanzaron algunos paliativos que implicaron un reconocimiento del problema. María Eugenia Vidal anunció hace semanas un límite del 30% en la relación cuota-ingreso para los 17.500 hipotecados UVA del Banco Provincia y una suspensión de las ejecuciones por un año.

Nación, en tanto, lanzó hace pocos días un seguro para los créditos UVA Procrear (que rondan hoy los 35.000), que cubrirá parte del incremento cuando, como ahora, el salario real pierde más de 10%. El mecanismo creará un fondo compensador financiado con una suba de la cuota del 1,5%. Así, con una merma salarial del 12% el fondo cubriría los dos puntos excedentes. Esto también le servirá a los bancos como garantía de continuidad de pago.

“La medida limita el riesgo porque le pone un tope del 10% al aumento del valor del crédito por sobre la variación salarial, pero encarece la cuota porque van a pagar 1,5% más mientras dure el préstamo. En un momento como este es una ayuda pero después habrá que seguir pagándolo”, concluyó Buteler.

Fuente: BAE Negocios.com