Consenso Fiscal 2019: El Gobierno y las provincias firmaron un nuevo acuerdo

Según el texto, el objetivo del compromiso con los 24 mandatarios provinciales suspende la firma de los consensos firmados en 2017 y 2018 durante la gestión de Mauricio Macri. El ministerio de Interior, a cargo de Eduardo De Pedro, aclaró que la rúbrica está enmarcada en las “necesidades de las regiones” y en “reafirmar el espíritu federal” de la gestión.

La suspensión del acuerdo fiscal implica que las provincias podrán volver a subir algunos impuestos como Ingresos Brutos y Sellos. Algunos mandatarios adelantaron igualmente que no aplicarán nuevos aumentos, como el caso de Mendoza. El gobernador radical Rodolfo Suárez, había conocido la letra chica del acuerdo el lunes cuando mantuvo un encuentro con Fernández y sus pares de Jujuy, Gerardo Morales, y Gustavo Valdés de Corrientes.

El nuevo acuerdo implica también la suspensión por un año de los juicios entablados a la Administración central por la baja de los impuestos a las Ganancias y al IVA aplicada a la canasta básica de alimentos, a la vez que crearon una comisión que analizará el impacto que tendrá esta decisión en las finanzas provinciales.

La modificación suspende además la nueva reducción de los impuestos provinciales -Ingresos Brutos y de Sellos, entren otros-, prevista para el 2020, que se encontraba contemplada en el acuerdo fiscal firmado hace dos años y modificado en el 2018, y se fijan las alícuotas en los valores correspondientes a este año.

Desde el mediodía ingresaron los gobernadores por el salón de los Bustos de la Rosada. El único ausente fue el mandatario de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, quien asumió ayer en su provincia. En Balcarce 50 destacaron el “apoyo unánime” de todas las provincias lo que “abre una nueva etapa marcada por los consensos y el diálogo sin distinción de signos políticos”. Con este nuevo acuerdo se da marcha atrás a la decisión del gobierno anterior de ceder la autonomía del manejo de las herramientas fiscales con el objetivo de mejorar la situación económica. El Ejecutivo considera que la decisión del macrismo “profundizó la recesión” generando un déficit en las provincias y un deterioro social.

Con la adhesión al Consenso Fiscal suscripto durante el gobierno de Mauricio Macri, las provincias tomaron el compromiso de reducir gradualmente la presión impositiva hasta el 2022 pero la crisis económica, sumada a la disminución de fondos coparticipables y subsidios, planteó un contexto en el cual las finanzas quedaron en rojo y sin la chance de perder más recursos, una disyuntiva que agravaría aún más su situación.

Por ello, al suspenderse la baja de los impuestos, el acuerdo representará aproximadamente un alivio fiscal de 60 mil millones de pesos para las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, según estimaciones del Ministerio del Interior.

El gobernador de San Juan, el peronista Sergio Uñac, en una conferencia de prensa posterior que ofreció junto con su colega de Jujuy, el radical Gerardo Morales, explicó: “Debemos colaborar porque lo más importante es restablecer la economía, poner en práctica medidas concretas que repercutan directamente en el consumo y que los argentinos puedan recuperar el poder adquisitivo del salario”.

Por su parte, Morales estimó que con la suspensión su provincia recuperará alrededor de 1.000 millones de pesos anuales y posibilitará “una mayor recaudación”, por lo cual el acuerdo “nos da un alivio a las provincias durante un año, es una ayuda, y luego veremos cómo continuamos con esa hoja de ruta que estaba establecida”.

Fuente: BAE Negocios