Cayó desafuero de CFK en Senado

Después de un año de colosal siesta, Cambiemos fracasó en avanzar con el desafuero de Cristina de Kirchner y cumplir así con el pedido del juez Claudio Bonadio, quien solicitó la prisión preventiva de la expresidenta por estar acusada de encubrir a iraníes investigados en la causa del siniestro atentado contra la AMIA.

El oficialismo quedó lejos del quorum necesario -37 presentes-para dar inicio a la sesión especial, ya que sólo consiguió sentar a 24 de sus 25 legisladores -el correntino Pedro Braillard Poccard se topó con un piquete en el puente que une Corrientes con Resistencia-, más la neuquina Lucila Crexell y el peronista semiamarillo Carlos Reutemann.

Al no contar con mayoría propia, Cambiemos empujó la sesión especial a sabiendas de la postura más que conocida del PJ de no avanzar con situaciones judiciales que no cuenten con sentencia firme. Sin embargo, el oficialismo forzó el convite y dejó al peronismo pegado junto al kirchnerismo, quienes no bajaron al recinto. También se ausentaron parte del interbloque federal -excepto Crexell y Reutemann-, el combo de Adolfo Rodríguez Saá, progresistas filo K y misioneros del Frente Renovador de la Concordia, entre otros.

Tres horas antes de la sesión especial, el PJ y el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo (PRO), recibieron el oficio enviado por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 8 -encargado de llevar el juicio- que precisaba que imputados en la misma causa, como el exsecretario de Legal y Técnica Carlos Zannini y el piquetero Luis D’Elía, entre otros, habían sido liberados de la prisión preventiva -excepto Fernando Esteche, por una medida cautelar de carácter personal- y “se encuentran en libertad”, a “derecho y dando cumplimiento en tiempo y forma a sus obligaciones procesales”.

Cristina no solicitó liberación del pedido de prisión preventiva ante el TOF 8, algo que sí hicieron Zannini y D’Elía, quienes ya estaban encarcelados al no contar con fueros. De esta manera, gozó ayer del pegoteo PJ a favor de su situación judicial, que derivó en la falta de quorum en el recinto. “Aquí no hay ningún espíritu corporativo para proteger. Los pedidos de un juez son considerados y vamos a prestar colaboración. No hay aquí lo que se dice que es una persecución política”, señaló Pinedo tras la caída de la sesión.

En algunas filas oficialistas acompañaron al presidente provisional del Senado, aunque deslizaron enojos hacia su figura por la falta de tacto político a la hora de tratar el asunto. “Más allá del show que armamos, la realidad es que no hay voluntad de la mayoría peronista, es decir, de justicialistas más kirchneristas para debatir este tema en el recinto”, manifestó un importante legislador de Cambiemos a Ámbito Financiero.

Minutos después, el jefe del PJ, Miguel Pichetto, dejó claro ante este diario que “la razón por la que no bajamos al recinto fue porque el oficialismo no quiso entender el oficio enviado por el TOF 8, que llegó al mediodía y por el cual deberían haber levantado la sesión”, y disparó: “Acá ni siquiera hubo una sesión por desafuero”. Por la tarde, el jerarca senatorial juró como integrante del Consejo de la Magistratura y reforzó la postura del bloque sobre la base de declaraciones del flamante presidente de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Rosenkrantz, quien dijo que “la prisión preventiva nunca puede ser la manera encubierta en que el Estado castigue a quien está sujeto al proceso”.

Sobre este punto, Pichetto explicó: “La presunción de inocencia que establece el artículo 18 de la Constitución nacional constituye un claro límite para la aplicación irrestricta de la prisión preventiva, que es una medida cautelar, no punitiva, de carácter excepcional, y cuya aplicación se debe adecuar a los principios de legalidad, presunción de inocencia, razonabilidad, necesidad y proporcionalidad”.

Para el jefe del PJ en el Senado, “hasta que el Estado no pronuncie una sentencia penal firme que declare la culpabilidad de una persona y la someta a una pena, el imputado gozará de la misma situación jurídica que un inocente”, ya que “en el proceso judicial la libertad es la regla”. El legislador además recordó que la prisión preventiva sólo es fundamentada para “prevenir el riesgo de que el imputado eluda la acción de la Justicia; o evitar que obstruya el normal desarrollo de las investigaciones o el proceso”. Y agregó: “De no respetarse estas condiciones, el proceso se convierte en “una pena anticipada”.

El Senado y Diputados tenían intenciones de realizar sesiones hoy, pero lo ocurrido ayer en la Cámara alta más lo sucedido el viernes pasado por las bancas que la oposición le ganó al oficialismo en el Consejo de la Magistratura en la Cámara baja inyectaron virulencia a eventuales juntadas en el recinto.

Diputados descartó ayer la posibilidad de reunirse hoy, aunque buscará hacerlo el martes próximo. Al tope de la agenda aparece la delirante ley de Bienes Personales que modificó el Senado y que volvió a la Cámara baja en segunda revisión, cuyo dictamen fue firmado ayer en la comisión de Presupuesto y Hacienda. Luego aparecen otros proyectos que continuarán en negociación durante las próximas horas.

En tanto, el Senado acordó activar una reunión de Labor Parlamentaria para la mañana de hoy aunque anoche, desde el propio oficialismo veían pocas posibilidades de negociar un temario con la oposición para juntarse por la tarde en el recinto. El problema que tienen ambas cámaras es que el miércoles 28 -casi al filo del cierre de sesiones ordinarias- es días muy cercano al inicio de la cumbre del G-20.

Fuente: Ámbito.