Brasil: Dos chicos armados mataron 10 personas en una escuela

Los adolescentes dispararon dentro de la escuela en Suzano, Sao Paulo. Los tiradores se suicidaron después del atentado. En total, 10 personas murieron.

En la mañana de este miércoles, cinco niños y un funcionario de la escuela estatal Raúl Brasil en Suzano, región metropolitana de São Paulo, fueron muertos a tiros. Los tiradores se mataron después del atentado. En total, ya son diez muertos, una de ellas fue alcanzada fuera de la escuela, la primera víctima frente a una tienda situada a 500 metros de la unidad. Otras dos víctimas fueron heridas en la escuela y murieron durante la atención.

Según informaciones de la Policía Militar del Estado de São Paulo, dos adolescentes encapuchados entraron en la escuela y dispararon contra los estudiantes.

De acuerdo con informaciones de la prensa, hasta el momento hay 15 personas heridas, pero aún no está claro cuántas son niños.

Los relatos hechos por testigos a la policía dan cuenta de que, además de revólveres de calibre 38, los tiradores también portaban bombas molotov, un hacha, un arco y flecha y una caja con hilos, que llevó a la policía a sospechar que podría ser una bomba.

La policía reveló que los tiradores eran ex alumnos de la escuela Raúl Brasil, pero indicó que su identidad no sería revelada mientras durasen las investigaciones. Más tarde, sin embargo, el gobernador João Doria (PSDB) dijo que probablemente no eran ex alumnos.

Probablemente fue un acto premeditado. “Entraron equipados, con máscara, pero la gente no entiende todavía la motivación-dijo el coronel de la PM Fábio Pellegrini.

Según él, la policía aún va a investigar si existe una relación entre el comerciante baleado y los tiros dados dentro de la escuela.

Después del crimen, una aglomeración de padres y parientes de alumnos se formó en el entorno del colegio. La PM montó un cordón de aislamiento, y la Defensa Civil intenta organizar el encuentro entre ellos y los alumnos.

La escuela está ubicada en la región central de la ciudad y ofrece enseñanza básica y media y un centro de idiomas. Fueron accionados el Cuerpo de Bomberos, tres equipos del Samu y dos helicópteros águila.

La masacre pone otra vez sobre la superficie el debate sobre la posesión de armas defendido por el presidente Jair Bolsonaro (PSL). Este caso, por desgracia, no está aislado. El 7 de abril de 2011, 12 estudiantes de la Escuela Municipal Tasso de Oliveira, en Realengo, en Río de Janeiro, fueron muertos por Wellington Menezes de Oliveira, de 23 años. El asesino invadió la escuela con dos revólveres y durante 20 minutos hizo varios disparos contra los alumnos. El tirador se suicidó.

Otro caso es el de la guardería Gente Inocente, que se encuentra en Janaúba, ciudad del Norte de Minas Gerais. El 5 de octubre de 2017, el vigilante Damián Soares dos Santos, de 50 años, incendió a la guardería matando a diez personas, nueve niños y la profesora Helley de Abreu Silva Batista, que impidió al agresor de ampliar el incendio en el lugar. Damián también se roció con gasolina él mismo, llegó a ser internado, pero no resistió y murió horas después.

También en octubre de 2017, un estudiante de 14 años disparó contra compañeros de clase de una escuela particular de Goiânia. El crimen se produjo en la mañana del día 20 y dejó dos muertos y cuatro heridos.

Posesión de armas

En una reciente entrevista a Brasil de Fato sobre seguridad pública, la profesora del Departamento de Seguridad Pública de la Universidad Federal Fluminense (UFF), Jacqueline Muniz, hizo duras críticas a la flexibilización de posesión de armas en Brasil, defendida por el gobierno de Jair Bolsonaro (PSL) , y apuntó que esa política corrobora con el aumento de la violencia en el país.

“La propuesta, tal como se presenta, no provee ni la seguridad colectiva ni la protección individual. En realidad, el ciudadano común con un arma en la mano se vuelve frágil ante cualquier defensa que él quiera hacer, no contribuye a la seguridad pública, y se convierte en un peligro. En realidad, la flexibilización de la posesión de armas es un problema de inseguridad pública. Ya sabemos que el acceso a las armas se ha convertido en una mercancía valiosa para el crimen, además de baratear el crimen, favorece la práctica de suicidios, accidentes fatales que involucra a niños y jóvenes, estimula el feminicidio. el valor de las armas ilegales y clandestinas, ya sea en el precio de compra o en el alquiler de esas armas para actividades criminales. Fuera del hecho de que, para la policía, ciudadanos armados aumentan la escalada de actos de fuerza. “Si un individuo está armado ante la policía, la policía está autorizada a usar de la fuerza mucho más de lo que usaría para contener ese problema”, comentó.

Fuente: Resumenlatinoamericano.org