Bancos ya pagan las cuentas corrientes para evitar la fuga de pesos

Ofrecen de 6% a 14% anual a empresas e inversores que dejan el dinero. El sector pierde plazos fijos de empresas que se van a las Lebac. Al remunerar los ahorros a la vista obtienen fondeo barato, pero de muy corta duración.

La tentación por las Lebac es tan grande que el plazo fijo bancario dejó de ser una opción razonable para las empresas. Las altas tasas de interés que empezó a ofrecer el Central provocaron una migración de los pesos que tenían los grandes ahorristas (compañías e inversores) desde el banco hacia los títulos de deuda y redujeron la liquidez del sistema financiero.

Frente a esto, en las mesas decidieron empezar a pagar un retorno de hasta 14% anual por los grandes montos de dinero que las empresas dejan depositado en las cuentas corrientes. Fueron habilitados para hacerlo a principio de año, cuando el BCRA derogó una normativa que prohibía expresamente pagar retribución en este tipo de depósitos. La reacción de los bancos se demoró y recién empezó a verse, incipiente, en las últimas semanas.

 

Selectivo

El comportamiento no está por ahora demasiado difundido porque apunta solamente a los “saldos importantes”. Pero hoy ya muestra a todos los bancos alineados en pagar rendimientos de entre 6% y 14% anual a quienes dejan grandes montos en una cuenta corriente. Los destinatarios son compañías y fondos comunes de inversión. Y el requisito es, la mayoría de las veces, que mantengan un saldo promedio diario cercano a los $2 millones a lo largo del mes.

La medida del BCRA autorizó a ofrecer tasas en estas cuentas, siempre y cuando se pacten libremente, se liquiden en un plazo no menor al mes y se exhiban en las sucursales y en las publicidades de los bancos, tanto bajo la forma de Tasa Nominal Anual (TNA) como Tasa Efectiva Anual (TEA).

Los bancos deben enfrentar de este modo la caída del fondeo que sintieron a partir de la suba en la tasa de las Lebac. En las cifras del sistema financiero, que publica el Central en su página web, se ve una caída del stock de plazo fijos mayores al millón de pesos, que pertenecen a empresas y grandes inversores (ver infografía). Estos depósitos no crecen desde marzo pasado, cuando el BCRA resolvió hacer más contractiva su política monetaria. Y hoy, en cambio, sólo se ve crecimiento en los ahorros de particulares (inferiores al millón de pesos), que están a menos de 60 días. Los plazos fijos más cortos crecieron durante mayo en $7.000 millones. El resto,cayó o, prácticamente, no se alteró.

La pérdida de grandes depósitos empujó a los bancos a subir un punto porcentual las tasas de interés que ofrecen a “personas jurídicas”: hoy se llega a pagar entre 20% y 21% anual por un plazo fijo mayorista a 30 días (la Badlar, que surge de una encuesta del BCRA, se ubicaba el viernes en 19,5%). Los más apurados en salir a recomponer fondeo son los bancos chicos, que por un plazo fijo llegan a ofrecer rendimientos de 22%.

Esta fue la primera vez en la “era Macri” que los bancos atinaron a “remunerar mejor el fondeo”, un pedido que Federico Sturzenegger había reiterado incansablemente en sus conferencias. Fue la respuesta del sector ante un fenómeno que empezó a percibirse desde principios de marzo, después de que rebotara la inflación y a partir de que el Central saliera a apuntalar las tasas de las Lebac (desde el 20,5% al 25,50%). El repunte de los precios quitó algo de atractivo a las tasas que pagaban los bancos por un plazo fijo y alentó a las empresas a pensar en otras alternativas para proteger su dinero. El stock de Lebac saltó en $240.000 M desde el 1 de marzo y las compras de dólares se mantuvieron por encima de los u$s2.000 millones.