Argentina debe pagar por la expropiación de Aerolíneas

El tribunal de resolución de controversias del Banco Mundial (CIADI) condenó a la Argentina a pagar 320,7 millones de dólares por la expropiación de Aerolíneas en el 2008.

Desde Washington llegó la noticia de que el Estado fue condenado a pagar US$ 320,7 millones (más intereses) al Grupo Marsans, último dueño de la firma, una empresa cuestionada por corrupción en España, donde sus directivos están presos y que aquí estaba sometiendo a la compañía de bandera argentina a un proceso de vaciamiento.

“El demandado incumplió el artículo IV del Tratado al no haber entregado a las demandantes un trato justo y equitativo de sus inversiones”, sostiene el polémico fallo.

La decisión cuestiona “medidas injustificadas al interferir con los derechos de los demandantes respecto de sus inversiones” y acusa al Gobierno de Cristina Kirchner de “expropiar ilegalmente las inversiones” en cuestión.

Además de Aerolíneas Argentinas y Austral, la expropiación contempló a Aerohandling, Optar y Jet Paq.

El 16 de diciembre de 2008, a las pocas horas de que el Senado sancionara la ley que declaró “sujetas a expropiación” las acciones de Aerolíneas Argentinas y Austral, Marsans presentó un reclamo de indemnización por 1.560 millones de dólares.

Además de los US$ 320 millones, el tribunal impuso otros US$ 23,76 millones, más intereses, a la Argentina en concepto de compensación por los daños causados por la expropiación.

Y US$ 3,5 millones más para cubrir los costos legales del demandante.

El 9 de enero de 2009, el Gobierno de Cristina Kirchner publicó el decreto 2347, a través del que designó al Ministerio de Planificación como organismo “expropiante” de Aerolíneas Argentinas y Austral, y creó una Unidad Administrativa que “tendrá a su cargo todas las tareas de manejo de la compañía”.

El rol ejecutivo quedó a cargo de Julio Alak y Juan de Dios Cincunegui, quien ya había integrado la comisión de transición en julio de 2008, en representación del Estado.

Más tarde tomaría el mando de la empresa Mariano Recalde.

Fuente: NA.