AFIP accederá a las cuentas de argentinos en 50 países

Según la resolución que firmó ayer el titular de la AFIP, Alberto Abad, los bancos tendrán hasta el 30 de junio para enviar los datos. 

El organismo también abrirá los datos financieros de los contribuyentes de esos estados en el sistema local. Se incluyen todas las cuentas bancarias, seguros e inversiones en general.

Desde septiembre Argentina accederá automáticamente a la información de los contribuyentes argentinos y extranjeros residentes, que tengan cuentas en bancos y seguros contratados en otros 50 países. Como contrapartida, el país abrirá los datos de los extranjeros que tengan su dinero depositado en el sistema financiero local. Están alcanzados quienes tengan un total de 250.000 dólares depositados, aunque sea repartidos en varias cuentas habilitadas. Entre los países de los que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) podrá obtener la información se encuentra en España, Suiza, Francia, Brasil, Rusia, Reino Unido, Noruega, Italia, Islandia junto con la mayoría de los países europeos; mientras se especula con que desde el primero de enero se sumen otros 50 estados, entre ellos varios de los principales ex paraísos fiscales.

La decisión de abrir los datos de los inversores extranjeros en la Argentina a los estados con los que el país tiene acuerdos de intercambio de información financiera tributaria, se tomó ayer a través de la firma de la Resolución General 4056 publicada por el organismo que dirige Alberto Abad; y que sigue disposiciones anteriores y habilitaciones provenientes del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Según la norma, todos los bancos (nacionales y extranjeros, públicos y privados), compañías financieras, aseguradoras y administradoras de fondos en general; tendrán hasta el 30 de junio para enviar los datos a la AFIP vía informática y de manera obligatoria. Luego el organismo lo preparará en “celdas” por países, para luego enviarlos de manera oficial a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que desde septiembre los pondrá en vigencia en una gran base central de los 50 países, para que cualquiera de los firmantes pueda verificarlos de manera automática. A partir de ese momento, la AFIP podrá verificar sin consultar a jueces extranjeros o a los organismos recaudadores (o la repartición pública que corresponda), si un residente argentino tiene cuentas con dinero por más de 250.000 dólares en el sistema financiero de alguno de esos 50 países; y tomar esa información como oficial para luego controlar si ese dinero está declarado en tiempo, cantidad y forma. Si no lo está, podrá pedir la información de manera oficial, y presentar la documentación como datos reales y judiciables para acusar al contribuyente de evasión. Por el monto, de confirmarse la acusación, le correspondería al contribuyente acusado la aplicación de la ley penal tributaria que impone prisión efectiva por parte de la justicia.

Sobre la Base Central de la OCDE, a la cual le transferirá la totalidad de la información sobre los contribuyentes extranjeros que tengan dinero depositado en las entidades financieras del país (y que se mantendrá actualizado una vez por mes cada junio); se afirma que el organismo internacional será quien garantizará la transmisión de los datos a los estados firmantes, garantizando la confidencialidad y el resguardo de la información. Argentina está obligada a entregar esta información, ya que fue uno de los firmantes en octubre de 2014, del Acuerdo Multilateral entre Autoridades Competentes; por el cual se obliga a cumplir con el estándar para el Intercambio Automático de Cuentas Financieras de No Residentes, como país miembro del G20 y asociado a la OCDE.

Los datos de los extranjeros que en junio girarán los bancos locales y que en septiembre la AFIP pondrá a disposición de la OCDE (y luego de los países firmantes), incluye el nombre y apellido de los extranjeros no residentes con dinero en Argentina, su razón social o denominación legal, su dirección, residencia fiscal y datos de nacimiento; siempre que se trata de una persona humana. Si es una persona jurídica, se incluye la denominación legal, dirección, residencia fiscal y la identificación fiscal. Luego se incorporará el capítulo financiero, con la entidad donde se haya realizado la operación, el número de cuenta, la identificación bancaria, el saldo de la cuenta y en el caso de la contratación de un seguro el dinero depositado en cuentas o el valor de rescate contratado o liquidado junto con las anualidades. En todos los casos se deberá declarar el dinero en la moneda en que esté depositado.

Fuente: diario ámbito financiero.